Tres incorporaciones estratégicas en el espacio de trabajo que favorecen a los trabajadores híbridos
El trabajo híbrido se ha convertido en la tónica habitual para el 80 % de los trabajadores. Esto significa que el trabajo se desarrolla principalmente en dos entornos laborales: el espacio de trabajo y la oficina en casa. Ambos entornos ofrecen determinadas ventajas en función de la actividad laboral.
Las investigaciones de Leesman han concluido que la oficina en casa proporciona un soporte más adecuadoa tareas individuales como las llamadas telefónicas, las conversaciones confidenciales, y el trabajo que requiere un nivel alto de concentración, ya sea de forma individualizada o en equipo. Por otro lado, la oficina favorece las actividades de conexión, como el tiempo que se pasa cara a cara con los compañeros, la organización de reuniones, la asistencia a cursos de formación o el acceso a materiales físicos.
El trabajo híbrido puede ofrecer un equilibrio entre lo mejor de ambos universos, especialmente cuando el trabajador tiene la libertad de elegir el entorno que mejor se adapta a sus tareas. Sin embargo, para encontrar ese equilibrio, se requiere un enfoque estudiado al detalle, y pasar de una tranquila oficina en casa a un espacio de trabajo bullicioso y lleno de gente puede ser especialmente perturbador. Este artículo analiza tres incorporaciones estratégicas de productos en los espacios de trabajo híbridos que pueden facilitar la transición entre el entorno doméstico y el entorno laboral.
La primera incorporación aborda un aspecto problemático universal del espacio de trabajo: la acústica.
