Este artículo se publicó originalmente en francés en LinkedIn.
En los últimos años, la mayoría de proyectos en los que he trabajado incluían en mayor o menor medida puestos de trabajo compartidos. En nuestro estudio sobre la evolución del espacio de trabajo, concluimos que el índice de puestos de trabajo compartidos entre nuestros principales clientes de las regiones de Europa, Oriente Medio y Asia incrementó del 33 % al 61 % entre 2020 y 2024. (Los resultados proceden de un estudio global sobre el carácter cambiante del espacio de trabajo que realizó Haworth, para el que contó con las aportaciones de más de 400 clientes y expertos en espacios de trabajo; el estudio se publicará más adelante este mismo año.)
Cuando imparto talleres a los clientes, a menudo escucho a personas sacar a relucir las mismas inquietudes sobre la transición a la oficina flexible. Para aclarar y echar por tierra diversos mitos, me gustaría presentar una pequeña recopilación de estos comentarios.
Mi intención no es sugerir que los puestos de trabajo compartidos son mejores que los puestos de trabajo asignados, ya que cada uno tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Lo que pretendo más bien es reflexionar sobre determinadas características de la oficina flexible.
Mi mesa y yo
A algunos empleados se les antoja difícil dejar las mesas que tienen asignadas porque su distribución actual les resulta cómoda y agradable. Sin embargo, ¿está todo el personal de la empresa completamente satisfecho con su puesto de trabajo asignado?
Puede que trabajes cerca de un pasillo muy concurrido o bajo la rejilla de salida del aire acondicionado, o que no te haga gracia el sentido del humor del compañero de al lado. No todos los puestos de trabajo tienen las mismas características y, una vez asignados, no hay alternativa. A algunas personas les puede resultar difícil dejar un buen espacio de trabajo.
No obstante, la diversidad de opciones supone más igualdad y control sobre tu espacio de trabajo, ya que te permite elegir entre una luz potente o tenue, entre una temperatura fresca o cálida, o entre estar cerca de Pablo y lejos de Isaac.