13/05/2025 • Lectura de 4 minutos

Diseño inclusivo: espacios de trabajo pensados para las nuevas mamás

Medidas prácticas para unas oficinas más inclusivas

por Nishtha Bali

Este artículo se publicó originalmente en LinkedIn. Encontrarás más artículos de Nishtha aquí.

Después de los primeros 9 meses de mi bebé, puedo asegurar que la experiencia de ser madre te transforma y cambia tu visión de la vida y del trabajo. Si bien el debate en torno a la igualdad de género suele poner el acento en la necesidad de que hombres y mujeres tengamos las mismas oportunidades, es importante reconocer que las madres se enfrentan a ciertos desafíos que son únicos y que exigen soluciones por parte de las empresas. Las mamás hacen malabarismos con las tareas cotidianas bajo presión por no disminuir su rendimiento en la empresa, lo que las convierte en candidatas al síndrome de agotamiento.

En Alemania, por ejemplo, existe una gran diferencia entre el número de mujeres con hijos que trabajan a tiempo parcial (o que no trabajan) y el número de hombres con hijos en la misma situación. Esta disparidad pone de manifiesto la necesidad de adoptar medidas más inclusivas en el espacio de trabajo que ayuden a las mujeres que acaban de ser madres a reincorporarse después de su baja por maternidad. Si eres padre y trabajas a tiempo parcial para conciliar el cuidado de tu bebé, ¡este artículo también trata de ti!

 

La importancia del empleo para las nuevas mamás

Un trabajo satisfactorio y los logros profesionales contribuyen en gran medida al bienestar general de las personas. Las mujeres que acaban de ser madres no son ninguna excepción y también necesitan sentirse realizadas y económicamente independientes gracias a sus carreras profesionales.

Las mujeres atesoran valiosos conocimientos y representan una parte sustancial de la mano de obra, con la consiguiente aportación a la economía. Por ello, crear entornos de trabajo inclusivos para las nuevas madres no debe considerarse un beneficio individual, sino un beneficio social a gran escala.

Si queremos unos espacios de trabajo más inclusivos para las mamás, debemos abordarlos desde varios aspectos fundamentales: el espacio, la cultura, la tecnología y las personas.

El espacio

  1. Salas de lactancia: Son imprescindibles, sobre todo en las empresas o los países donde las bajas por maternidad son de corta duración. Ofrecen espacios seguros y protegidos donde las madres pueden extraerse la leche materna y guardarla con total tranquilidad. Estas salas deberían resultar accesibles y estar equipadas con todos los servicios necesarios. En muchas empresas ya son una norma. Aquellas que todavía no disponen de salas de lactancia, podrían consultar a las futuras mamás de sus equipos si esta medida podría animarlas a trabajar en la oficina más a menudo.

  2. Instalaciones de guardería: Ofrecer servicios de guardería en el espacio de trabajo, o no muy lejos, podría aligerar la carga para las madres trabajadoras. Una medida como esta no solo contribuye a retener talento valioso, sino que ayuda a las mamás a centrarse en su trabajo al no tener que preocuparse por el cuidado de sus hijos. En el contexto actual de la guerra por el talento, todo incentivo dirigido a atraer o retener al personal será bien recibido. Recientemente, me hablaron de una empresa que ofrece a las mamás y los papás un servicio de transporte a la escuela infantil.

  3. Ubicación flexible: Permitir a las mamás teletrabajar desde su casa, ofreciéndoles flexibilidad en cuanto a la ubicación, las ayudaría a conciliar sus responsabilidades profesionales y personales. Un enfoque eficaz consiste en evaluar el trabajo en función de los objetivos alcanzados y no de las horas transcurridas delante del escritorio.

 

La cultura corporativa

  1. Igualdad salarial y de tiempo de baja: Garantizar la igualdad en los salarios y en la duración de las bajas entre ambos progenitores puede ayudar a equilibrar el terreno de juego para las mamás. Es un incentivo para que las mujeres se reincorporen a su puesto de trabajo y evita que deban ser la opción predeterminada a la hora de quedarse en casa por motivos económicos. Si el coste de una canguro es equiparable al salario de la mujer, a veces es difícil decidirse a dejar el bebé en sus manos para ir a trabajar.

  2. Planificación anticipada: En el caso de empleos que requieran viajes o reuniones presenciales, es importante una buena planificación. Las mujeres que acaban de ser madres no pueden improvisar un viaje y se las debe avisar con antelación para que preparen el cuidado de sus bebés.

  3. Evitemos juzgar: La sociedad suele juzgar a las mujeres por las elecciones que toman, tanto si deciden quedarse en casa como volver al trabajo. Es fundamental empoderar a las mujeres para que tomen sus propias decisiones, sin juzgarlas por ello. Lo importante es reconocer que cada situación es diferente y respetar la elección de cada mujer.

  4. Sesgos involuntarios: Las empresas deben revisar sus posibles sesgos inconscientes. ¿Se está dejando a un lado a las mujeres en las promociones debido a su situación familiar? ¿Se las está evaluando por su trabajo y por el valor que aportan a la empresa, y no por razón de su sexo o su vida familiar? Incluso quienes tengan el convencimiento de que sus opiniones no son sesgadas deberían reflexionar de vez en cuando sobre sus decisiones.

La tecnología

  1. Horario laboral flexible: El horario laboral flexible permite a las mamás poder cuidar de sus bebés, sobre todo en los primeros meses de vida. Esta flexibilidad les permite cumplir con sus responsabilidades profesionales y personales.

  2. Uso de la IA: Aprovechar la inteligencia artificial puede ayudar a crear entornos más eficientes y flexibles, para que las mamás puedan gestionar mejor sus cargas de trabajo.

  3. Agendas inclusivas: Programar las reuniones en horarios compatibles para las madres y los padres, por ejemplo, evitar que sean a última hora o en días en los que la mayoría están en casa o recogiendo a sus hijos de la guardería, puede ser una gran ayuda.

 

Las personas

  1. Grupos de recursos para empleados: la creación de grupos de recursos para empleados, donde los padres y madres que acaban de tener un bebé puedan compartir ideas y apoyarse mutuamente, fomenta un sentimiento de comunidad y de pertenencia.

  2. Aliados de los nuevos papás y mamás: Los ejecutivos senior, especialmente quienes tengan hijos mayores, pueden ejercer como aliados de las madres y los padres que acaban de tener un bebé. Con su apoyo y su comprensión pueden asegurar que los padres primerizos reciban la ayuda necesaria por parte de la organización.

  3. Modelos de roles: Si en la organización hay roles que sirvan de modelo por haber conciliado con éxito la vida laboral y familiar, pueden inspirar y motivar a las mujeres que acaban de ser madres.


Para concluir, cuando hablamos de diseño inclusivo en el espacio de trabajo no nos referimos solamente a introducir adaptaciones para las nuevas mamás, sino a reconocer y valorar las necesidades diversas de todos los empleados. Las empresas capaces de crear un entorno de acompañamiento conseguirán retener el talento, mejorar la satisfacción de su personal y contribuir a una sociedad más igualitaria. Puede que implementar estos cambios exija compromiso y esfuerzo, pero los beneficios superarán los costes. Un espacio de trabajo inclusivo es aquel que resulta estimulante, y apoyar a las nuevas mamás es esencial para alcanzar este objetivo.

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