Nishtha Bali es Workplace Strategist en Haworth y tiene conocimientos de arquitectura, además de un inquebrantable compromiso con la diversidad, la igualdad y la inclusión (DEI) en el espacio de trabajo y en la comunidad. Este artículo se publicó originalmente en LinkedIn. Encontrarás el artículo (y otras aportaciones de Nishtha) en su página de LinkedIn.
La ciudad de Viena, capital de Austria, suele citarse como un brillante ejemplo de urbanismo y diseño. Encabezando año tras año la lista de ciudades con mayor calidad de vida, puede servir de modelo al crear entornos inclusivos y acogedores para sus habitantes.
Lo interesante para las empresas son las valiosas lecciones que pueden extraerse del enfoque vienés del urbanismo a la hora de diseñar las oficinas. Si nos paramos a pensarlo, un espacio de trabajo no es muy diferente de una ciudad: simplemente, es una comunidad más pequeña, pero tiene sus propios espacios de encuentro, centros sociales, zonas para la colaboración y zonas para la actividad individual.
Viena ha dado muestras de su compromiso inquebrantable por ser una ciudad más inclusiva. Su enfoque ofrece varios aspectos que pueden ser útiles para las oficinas y las empresas que deseen impulsar un entorno de trabajo más inclusivo y adaptable.

