Mantenerse a la cabeza de las tendencias del diseño y la tecnología es básico para crear espacios en los que las personas puedan prosperar. En un evento retransmitido en directo por Haworth, expertos del sector explicaron cómo el diseño de los espacios de trabajo está evolucionando bajo la influencia de la inteligencia artificial. El discurso se centró en cómo crear entornos que promuevan la conexión humana, el bienestar y la adaptabilidad en un mundo cada vez más digitalizado.
Cindy Allen, redactora jefe de Interior Design, moderó el debate, con el título “Tendencias de diseño de 2025: rehumanización de los espacios ante el auge de la IA”, y contó con la colaboración de:
- Marta Wassenaar, Director of Workplace Research, Strategy, and Insights de Haworth
- Brooks Morelock, Principal Design Director de Gensler Nueva York
- Alexandria Davis, miembro del comité ejecutivo de IIDA New York Chapter ID Project Lead en Corgan
Juntos, los participantes compartieron su visión sobre las tendencias de diseño y analizaron cómo pueden evolucionar los espacios en respuesta a la IA. Proporcionaron ejemplos del mundo real sobre cómo están incorporando estas tendencias en sus proyectos de diseño, de modo que se garantice que las experiencias humanas continúen siendo el eje del diseño de los espacios de trabajo.
Efectos de la tecnología en el diseño de los espacios de trabajo
Marta Wassenaar preparó el terreno con un análisis de cómo la tecnología ha remodelado con el tiempo el espacio de trabajo. Cada innovación ha tenido influencia en el diseño de la oficina, desde las líneas de montaje estructuradas hasta el auge del almacenamiento de papel con las máquinas de escribir y los enormes procesadores de textos que requerían puestos específicos. Con la llegada de los ordenadores personales, aparecieron puestos de trabajo amplios, que más tarde se simplificaron con los portátiles, que permitían una planificación más flexible basada en las actividades.
El smartphone proporcionó a los empleados una mayor libertad de movimiento al tiempo que les mantenía conectados en todo momento. Más recientemente, la tecnología híbrida revolucionó la colaboración al permitir unas conexiones virtuales perfectas. Ahora que la IA se introduce en el espacio de trabajo, trae consigo nuevas posibilidades —e incertidumbres— en cuanto al futuro del trabajo.
La automatización de la IA libera tiempo en favor de un trabajo más significativo
A medida que evolucionan los espacios de trabajo, las herramientas digitales y la automatización redefinen la forma de la que colaboramos, solucionamos problemas y creamos. No obstante, esta transformación no solo gira en torno a la eficiencia, sino que trata de reclamar tiempo para una conexión humana más profunda.
Morgan Stanley estima que el 44 % de toda la mano de obra global se verá afectada por la inteligencia artificial. Y esto abarca todos los sectores, lo que revela el amplio alcance que tendrá este disruptor tecnológico en todos nosotros. McKinsey también estima que la IA automatizará actividades laborales que ocupan actualmente del 60 al 70 % de nuestra jornada.
Esto significa que la automatización que realiza la IA de nuestras tareas repetitivas nos brindará la oportunidad de reorganizar nuestro tiempo en el trabajo. Podremos centrarnos en metodologías de trabajo más humanas y complejas que la tecnología no es capaz de replicar, como el pensamiento creativo, la inteligencia emocional y el juicio moral en la toma de decisiones. Podremos hacer uso de la empatía con nuestros homólogos y colaborar con ellos para solucionar problemas. Además, y lo que quizás nos hace más humanos, podremos establecer conexiones.