La historia de la columna vertebral
La columna vertebral tiene mucho trabajo.
Todos los días, durante todo el día, la columna vertebral trabaja sin descanso con un único objetivo: sostenerte. Puede ser una tarea bastante ingrata y, a veces, no se lo ponemos nada fácil a nuestra pobre espina dorsal.
Nos dejamos caer en sillas horribles que ofrecen muy poco soporte a la espalda. Seguramente tampoco hacemos suficientes estiramientos. Nos pasamos horas encorvados con el teléfono o el portátil. Incluso si tienes una silla ergonómica, es posible que te sientes en posturas completamente forzadas, como si fueses una rama tronchada.
(Hagamos una breve pausa para que todo el mundo se siente erguido y corrija la postura.)
En honor a la maravilla, a menudo menospreciada, que es la columna vertebral humana, hoy hablaremos de ella.
De qué está formada la columna vertebral
La columna vertebral está formada por un sorprendente conjunto de huesos y almohadillas.
Los huesos son las vértebras; nacemos con treinta y tres, aunque algunas de ellas se habrán unido a estas alturas (a menos que estés leyendo este artículo con una edad realmente precoz).
Las almohadillas son los discos. Se trata de una especie de pequeños cojines esponjosos que absorben los impactos y evitan que las poderosas vértebras se machaquen unas contra otras.
Pero ahí no queda la cosa. El interior de la columna vertebral está hueco. A través de este túnel, se extiende la médula espinal, como una cadena de plata que engarza cuentas. La médula espinal, protegida por la coraza que forma la columna vertebral, transporta información valiosa entre el cerebro y el resto del cuerpo.
La S mágica
La columna vertebral se compone de cuatro regiones: la región cervical, la región torácica, la región lumbar y la región sacra. La columna vertebral está formada por un increíble conjunto de huesos y almohadillas, con un aspecto ligeramente inclinado (cual torre de una película de Hayao Miyazaki).
Las regiones de la columna vertebral se curvan suavemente en distintas direcciones —lordosis fisiológica cervical, cifosis fisiológica torácica y lordosis fisiológica lumbar— formando una especie de S.
Esta curvatura en forma de S es el toque mágico que le da a la columna vertebral su fuerza. Según el hospital Cedars-Sinai, esta forma en S "permite una distribución uniforme del peso y flexibilidad en el movimiento".
Ahora ya conoces de qué se compone la columna vertebral y cuál es su aspecto. ¿Pero cuál es su misión?



