28/11/2024 • Lectura de 3 minutos

"El futuro es el collage", sostiene Werner Aisslinger.

Reflexiones sobre el collage, la narrativa y la sorpresa

por Alex Przybyla

Werner Aisslinger es un diseñador de reconocimiento mundial famoso por su filosofía de diseño basada en el collage y la narrativa. Werner lleva trabajando con el grupo Haworth muchos años. De hecho, diseñó la archivendida silla Juli de Cappellini a finales de los años 90. Entre los famosos proyectos de Studio Aisslinger, se incluyen 25hours Hotel, en Colonia, y el museo Fotografiska de Berlín.

Tuvimos el privilegio de recibir a Werner para una presentación durante el evento Haworth Warehouse Experience que tuvo lugar recientemente en Colonia (si te lo perdiste, puedes encontrar el resumen aquí).

A Werner Aisslinger le aburre el diseño en el que siempre se repite lo mismo. Desde el principio, su estudio no tenía ningún interés en crear "hoteles de diseño genérico" que "tuvieran el mismo aspecto" independientemente de en qué parte del mundo se encontrasen. Lo que Werner busca, en cambio, es "plantear una narrativa y contar una experiencia".

Studio Aisslinger crea espacios que resultan "agradables y accesibles para todos". Werner y su estudio dan un paso atrás y dejan que quienes se mueven por el espacio sean los protagonistas. "Nos limitamos a crear los espacios para las personas", afirma Werner, que añade: "Somos escenógrafos".

Los escenarios son plataformas para contar historias. Studio Aisslinger crea estas historias, en parte, por medio de la selección de objetos curiosos —objetos grandes y pequeños, nuevos y viejos—. Las piezas antiguas, en concreto, tienen la capacidad de "impulsar la aceptación de un espacio a un nivel superior", sostiene Werner. (Por cierto, si tienes una lista de trabajos de tus sueños, no te pierdas esto: Werner afirma que en Studio Aisslinger "hay ciertas personas que se encargan solo de recopilar objetos vintage". ¿A que tiene que ser divertido?).

Este enfoque de collage narrativo —que mezcla lo viejo y lo nuevo, y aporta a los espacios relatos inesperados y se inspira en historias del edificio y el vecindario de un proyecto— es un elemento esencial de la filosofía de diseño de Werner. El diseño de collages forja una armonía ecléctica, especialmente cuando se trabaja en proyectos internacionales, donde Werner otorga especial relevancia a trabajar con artistas locales. "Siempre intentamos contactar con artistas, músicos y vendedores de antigüedades locales o figuras carismáticas, diseñadores gráficos e ilustradores de la ciudad. Se trata de un mundo cooperativo".

Tengo curiosidad por los primeros años de la carrera de Werner, cuando trabajaba como diseñador independiente para diversas marcas de renombre. "Fui el primer ayudante que tuvo Jasper Morrison", cuenta, "y después me mudé a Milán y trabajé para Michele de Lucchi… En aquellos tiempos, estos tipos ya eran héroes, y fue increíble poder entender cómo trabajan y cómo ven la vida".

El diseño no parece haber cambiado nada desde entonces —al menos en lo que respecta a los estilos y las tendencias generalizados—. Si bien en Milán Henning Figge hablaba del fin de las megatendencias globales en el diseño, Werner tiene una visión similar en lo que respecta al estilo. "El estilo ya no es una cuestión importante", sentencia Werner. En el pasado, "siempre ha habido cierto estilo que todo el mundo trataba de seguir. Nosotros sostenemos que el futuro es el collage. Siempre se trata de mezclar esto y aquello, lo antiguo con lo nuevo, el diseño retro, clásico y moderno".

En los espacios diseñados por Studio Aisslinger se pueden observar determinadas cualidades de manera sistemática, en especial, cierto sentido del optimismo.

"Queremos espacios optimistas absolutamente siempre", afirma Werner, "donde las personas se sientan bienvenidas, integradas y acogidas". Este elemento humano de calidez se suele asociar al hospitality, pero cada vez se hace notar más y más en el espacio de trabajo.  "En el futuro, el mundo del hospitality", explica Werner, "tendrá una gran influencia en el mundo del trabajo. O ya la tiene".

"Siempre hay un componente humano", dice Werner. "Los espacios interiores y los espacios de trabajo, cuanto más humanos y agradables puedan ser, mejor". A medida que los espacios de trabajo híbridos se inspiren más en el sector hostelero, cabrá esperar que se tornen más y más humanos, optimistas y estimulantes.

Casi al final de nuestra charla, hablamos sobre el trabajo de Werner en la silla Juli con Cappellini. Se lanzó en un principio en 1996 en Milán, pero Werner y Cappellini la reinventaron más de 20 años después. Juntos, desarrollaron la silla Juli Re-Plastic, la primera pieza de mobiliario 100 % sostenible de la colección para exteriores de Cappellini.

Reinterpretar y revisar productos que llevan a la venta muchos años no resulta atractivo simplemente desde el punto de vista de la innovación de los materiales, también supone una reducción de la huella medioambiental a lo largo de todo su desarrollo. "Nadie habla de la huella medioambiental del desarrollo de los productos", afirma Werner, que prosigue: "La huella medioambiental no se trata solo del producto en sí y de su ciclo de vida, sino también de su desarrollo".

Disfruta de esta interesante entrevista con la leyenda del diseño Werner Aisslinger. 

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Incluimos también una nueva charla con Sebastian Herkner y Davide Angeli de AMDL CIRCLE.

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