Nuestra forma de trabajar está cambiando. En los últimos años, hemos formado parte de un experimento global en el que primaba el teletrabajo. Durante este tiempo, todos comenzamos a comprender lo que necesitamos para dar lo mejor en el trabajo. Nos dimos cuenta de lo que se puede hacer fuera de la oficina y por qué necesitamos la oficina. Un resultado de esta comprensión es el cambio hacia un modelo de trabajo híbrido respaldado por un ecosistema basado en la premisa de trabajar desde cualquier parte, que engloba la oficina y el hogar, pero también otros terceros espacios, a menudo ignorados.
Los terceros espacios, esos lugares en los que se trabaja, aparte de la oficina y el hogar, no son nada nuevo. Lo que sí es una novedad es que las empresas ahora les están prestando más atención. Se han dado cuenta de las valiosas ventajas que se obtienen cuando los empleados trabajan en terceros espacios.
Qué es un tercer espacio
Una cualidad clave de los terceros espacios es que no implican propiedad alguna, ni de la empresa ni del empleado. Son lugares neutrales —y, a menudo, inspiradores— donde las distracciones de la oficina y del hogar desaparecen. Hablamos de cafeterías, vestíbulos, espacios comunitarios, parques y algunos espacios de coworking.
Por qué los trabajadores los buscan
Un motivo primordial por el que los trabajadores buscan terceros espacios es para huir de las distracciones. El acceso a un espacio sin elementos perturbadores —como compañeros de trabajo, familiares, recordatorios de otros proyectos o las actividades de otras personas— puede marcar una enorme diferencia en la productividad del trabajador.
Además, estar lejos de la oficina ofrece a los trabajadores la posibilidad de establecer contacto con otras personas similares en un entorno social. Por ejemplo, puede que un empleado vaya a una cafetería los jueves donde se reúne un grupo de gamers porque le gusta la actividad que realizan y se siente inspirado con su presencia.
Los grupos a menudo recurren a terceros espacios para tratar un problema concreto. Las ventajas de trabajar lejos de las distracciones y las interrupciones de la oficina son dobles en el caso del trabajo en equipo.
En primer lugar, los equipos se pueden centrar en un problema con total atención, lo que allana el camino para un pensamiento más divergente. Piensa en tu propia experiencia: ¿has visto ideas mejores esbozadas primero en una servilleta de papel o en la pizarra de una sala de conferencias? Los terceros espacios pueden ofrecer los estímulos adecuados para la actividad entre manos, como la confrontación de ideas o la profundización en un concepto.