
3. Dorado
La tendencia dorada irradia calidez, optimismo y equilibrio emocional. Ofrece una respuesta de diseño al estrés colectivo y la incertidumbre. Al invitar a la recuperación a través de espacios cuidadosamente diseñados, promueve el bienestar emocional. El concepto se inspira en los momentos luminosos de la naturaleza, como la luz del sol sobre la piel, las hojas doradas del otoño y el resplandor del amanecer. También refleja los principios de la neuroestética y se alinea con nuestro ritmo circadiano para favorecer entornos estimulantes y reparadores.
Los interiores incorporan una iluminación cálida, luz natural y materiales reflectantes como el bronce y los acabados metálicos. Estos pueden combinarse con elementos táctiles que presentan patrones orgánicos inspirados en las fases lunares. La paleta de colores incluye dorado, amarillo mantequilla, ocre, mostaza, caramelo suave y ámbar, lo que aporta profundidad visual y resonancia emocional. El dorado es más que un tono, representa una filosofía de diseño basada en la alegría, la naturaleza y el poder curativo de la luz.